
“Y
entonces fue como si un agujero negro me tragara entera. O, más bien, como si
el agujero siempre hubiera estado dentro de mí y me hubiera devorado poco a
poco a lo largo de esos años sin que yo me diera cuenta. Me rendí sin más. ¿Qué
término era el que usaban los médicos? Ah, sí: implosionar....